Cada semana me llama alguien con la misma duda: tengo una bañera que no uso, me gustaría poner una ducha, pero no sé si merece la pena, si va a quedar bien o si me voy a meter en una obra más grande de lo que parece.
Si estás en ese punto, este artículo es para ti. Respondo a todo lo que me preguntan antes de decidirse.
¿Vale la pena cambiar la bañera por una ducha?
En la mayoría de los casos, sí. Las razones son bastante concretas:
Uso real: la bañera ocupa mucho espacio y la mayoría de la gente no la usa. Una ducha bien hecha es más práctica, más fácil de limpiar y deja el baño más despejado.
Accesibilidad: si hay personas mayores o con movilidad reducida en casa, una ducha a nivel de suelo (sin escalón) cambia mucho la seguridad del baño. Es uno de los trabajos que más me piden.
Valor del piso: un baño con ducha moderna vale más que uno con bañera vieja. Si tienes pensado alquilar o vender, es una mejora rentable.
La excepción es si tienes niños pequeños en casa y la bañera te resulta útil. En ese caso quizá no es el momento.
¿Qué pasa con los azulejos?
Esta es la pregunta que más me hacen. Y la respuesta honesta es: depende.
Cuando se quita la bañera, queda al descubierto la pared que estaba detrás y debajo. Esa zona suele tener el alicatado a distinto nivel o directamente sin alicatar.
Si el baño tiene azulejo continuo (la misma pieza en toda la pared), se puede intentar casar, pero es difícil encontrar exactamente la misma pieza, especialmente en baños de más de 15-20 años.
Si el azulejo es diferente o no se puede casar, hay dos opciones: rehacer todo el alicatado del baño (más caro pero queda perfecto) o usar una mampara o revestimiento que tape la zona descubierta (más económico).
Cuando vengo a ver el baño te digo exactamente qué tienes y cuál es la mejor solución para tu caso.
¿Qué tipo de ducha me recomiendas?
Depende del espacio y del uso:
Plato de ducha estándar (con algo de altura): la opción más económica. Fácil de instalar, buena estanqueidad. El único inconveniente es el pequeño escalón al entrar.
Ducha enrasada con el suelo: sin escalón, estética limpia, fácil de limpiar. Requiere más trabajo en la obra porque hay que rebajar el suelo para dar pendiente al desagüe. Es lo que más se pide ahora mismo.
Ducha con tarima de madera o composite: estética natural, cálida. Buena opción si no quieres hacer obra de suelo pero quieres algo más bonito que un plato estándar.
¿Cuánto tiempo dura la obra?
Para un cambio de bañera por ducha sin tocar el alicatado completo: 1 a 2 semanas de trabajo.
Si hay que rehacer todo el revestimiento del baño: 2 a 3 semanas.
Durante ese tiempo el baño no está operativo. Si en casa hay un solo baño, hay que planificarlo bien.
¿Cuánto cuesta?
Los rangos habituales en Almería:
- Cambio básico (plato estándar, sin tocar azulejos): 1.200 – 2.000 €
- Ducha enrasada con revestimiento parcial: 2.000 – 3.500 €
- Renovación completa del baño incluyendo ducha enrasada: 4.000 – 7.000 €
El precio final depende del tamaño del baño, el tipo de ducha, los materiales y si hay que rehacer el alicatado.
¿Es mucha obra?
Menos de lo que parece. Si el cambio es solo la zona de la bañera y no hay que mover fontanería, es una obra limpia y rápida. La parte más laboriosa suele ser el alicatado si hay que retocarlo.
Lo que nunca hago es prometerte que va a ser rápido y sencillo si veo que no lo es. Si al visitar el baño hay complicaciones, te lo digo antes de empezar.
Si ya tienes más o menos claro que quieres hacerlo, en la página de cambio de bañera por ducha tienes toda la información del servicio, los tipos de plato y cómo trabajo. Y si quieres que venga a verlo, llámame.