El plazo es uno de los grandes problemas del sector. Muchas empresas te dicen lo que quieres oír para cerrar el trato. Luego la obra se alarga semanas, o meses.
Te explico cómo funciona esto de verdad.
El plazo depende del tamaño y del tipo de obra
Para una reforma integral de un piso estándar en Almería (entre 70 y 100 m²) los plazos reales son estos:
Reforma sin cambio de distribución: Entre 8 y 12 semanas. Incluye derribos, alicatado, suelos, pintura, carpintería, electricidad y fontanería.
Reforma con cambio de tabiques o redistribución: Entre 12 y 16 semanas. Cada tabique nuevo suma días. Si hay que mover la cocina o los baños de sitio, la fontanería y la electricidad condicionan todo.
Reforma completa de chalet o vivienda grande (más de 120 m²): A partir de 16 semanas. Hay proyectos que he llevado a 20-22 semanas por el volumen de trabajo.
Por qué se alargan las obras
Las obras se alargan por cuatro razones principales:
1. Mal dimensionamiento del equipo Si hay poca gente trabajando, la obra va lenta. Antes de empezar tienes que saber cuánta gente va a entrar en tu casa.
2. Imprevistos reales Al abrir paredes o levantar suelos aparecen cosas que no se ven en la visita: tuberías en mal estado, humedades ocultas, instalaciones eléctricas fuera de normativa. Eso suma días.
3. Esperas en materiales Si eliges materiales con mucho plazo de entrega (algunos fabricantes tardan 4-6 semanas) hay que planificarlo bien desde el principio.
4. Falta de planificación El gremio más común es el que improvisa. Cada fase tiene que estar coordinada: los alicatadores no pueden entrar si el albañil no ha terminado, los pintores no entran si no está la carpintería… Si no hay un plan de obra, todo se enreda.
Cómo evitarlo
Tres cosas que deberías exigir antes de firmar:
- Fecha de inicio y fecha de entrega prevista por escrito — no vale “aproximadamente”.
- Plan de fases — saber en qué orden se va a trabajar y cuánto dura cada fase.
- Cláusula de comunicación de imprevistos — si aparece algo inesperado, que te lo comuniquen antes de actuar, no después.
Yo trabajo así. Cuando te doy un plazo, te lo doy razonado. Y si en la obra hay algún imprevisto, te llamo antes de seguir.
¿Puedo vivir en casa durante la reforma?
Depende de la reforma. Si es solo un baño o una cocina, en muchos casos sí. Si es una reforma integral, lo normal es que no puedas vivir allí durante las primeras semanas: el polvo, el ruido y la falta de servicios lo hacen muy difícil.
Si necesitas vivir en casa durante la obra, dímelo desde el principio. Hay formas de planificar la obra por fases para que siempre tengas un baño y una zona habitable.
¿Cuándo empezamos?
Si tienes una reforma en mente para este año, el mejor momento para llamarme es ahora. La agenda se llena y los buenos plazos se reservan con tiempo.
Llámame, vengo a verlo y te doy el presupuesto con el plazo incluido.